Y decía:
el del verde prado a la luz del día
con la vieja que anda cantando viejas estrofas.
Y respondía:
con los niños indolentes junto con las mujeres
susurrantes están los hombres perdidos.
Sois los que cantáis y reís:
no somos mas que sombras
de los niños que fuimos.
Sois lo feliz de la vida:
no mas que la felicidad que fue.
No por ser lo que fuimos,
ahora somos lo que somos:
era y es un destino para todos.
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