sábado, 20 de octubre de 2012

sueltas


Negociemos con la parte esquiva, negociemos condiciones de rendición,
entonemos el mía culpa y pidamos perdón.

Amputemos nuestras penas, recopilemos los miedos
y dejémoslos en el  pozo mas profundo.

Recordemos no recordar lo que nos pueda dañar,
repitamos las mentiras que nos puedan ayudar.

Miremos a los demás sin miedo por el temor al que dirán,
despreciemos sus miradas e ignoremos sus lamentos.

No tengamos en cuenta el invierno, esperemos siempre al verano,
esperemos siempre que lo mejor está por llegar.

Dejemos de maldecir al mundo, de querer romper a llorar,
dejemos al egoísmo morir y levantémonos para vivir.

No olvidemos amar, ser y rezar pidiendo paciencia,
paciencia eterna para aguantar.

Cuando las miradas se encuentren y al corazón duelan,
no cejemos en luchar hasta llegar a triunfar.

Los tiempos son y serán tanto o mas duros de lo que podamos imaginar,
aun así no quedará otra que luchar.


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