viernes, 21 de septiembre de 2012

era normal

Caminaba rápido, sabía que quizás ya fuera tarde, en realidad sabía que ya era tarde, por eso no corría como un loco desquiciado, aun así, perlas de sudor le caían de la frente y notaba la ropa incómoda pegarse a su carne, estoy demasiado gordo pensó, y se sentó en un banco al lado de la entrada de metro, no llego, da igual ya, voy a descansar un rato.

Allí se quedo, pensativo, echando de menos el tabaco, un cigarro, un vicio que había abandonado hace años, pero que siempre volvía, casi todos los días, en fin, pensó, solo los ricos pueden fumar ahora.

Se quedó embobado mirando a la gente entrar y salir, todos ajetreados, alguna turista perdida y muchos chavales que salían de fiesta, aunque por la pinta de la mayoría, ya estaban de fiesta, hasta hace no mucho el era como ellos. 

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