martes, 29 de mayo de 2012

Sin lucidez

Miraba al vacío, todos le gritaban, pero no escuchaba. No estaba allí, la sangre no estaba allí, el mundo no estaba allí, ellos no venían hacía allí, el no estaba allí, ni siquiera existía ¿Por qué le hablaban? Intento explicarles que el no existía, que no podían, pero en el último momento se paró ¿Si no existo como se lo voy a decir? ¡Un momento de lucidez! recordó algo, sintió algo en su mano, algo duro que sostenía con fuerza, empezó a ser dueño de su cabeza, y esta le ordeno que bajara la vista hacía su mano. El resto fue locura, sangre y gritos.¿Qué he hecho? gritó arrodillado, llorando como un perro lastimero.

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